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<rss xmlns:dc="http://purl.org/dc/elements/1.1/" xmlns:content="http://purl.org/rss/1.0/modules/content/" xmlns:atom="http://www.w3.org/2005/Atom" version="2.0"><channel><atom:link href="https://roth.blogia.com/feed.xml" rel="self" type="application/rss+xml"/><title>Rothfugio</title><description>S&#xF3;lo un rinc&#xF3;n donde guardar... algunas cosas.</description><link>https://roth.blogia.com</link><language>es</language><lastBuildDate>Sun, 10 Dec 2023 12:02:20 +0000</lastBuildDate><generator>Blogia</generator><item><title>Historias de avi&#xF3;n</title><link>https://roth.blogia.com/2012/042601-historias-de-avion.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2012/042601-historias-de-avion.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">No es, en realidad, que me haya convertido en un viajero habitual, pero despu&eacute;s de mis &uacute;ltimas experiencias me he dado cuenta de que viajar en avi&oacute;n es casi como viajar en el tiempo. Todo depende, claro, de en qu&eacute; direcci&oacute;n te muevas. Pero esencialmente el resultado es el mismo: la sensaci&oacute;n de haberse trasladado a un lugar y en un momento a los que no correspondes.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">Escribo estas palabras mientras me encuentro rodeado de historias dispares. Viajo con destino a Madrid desde el otro lado del Atl&aacute;ntico y me doy cuenta de la cantidad de pensamientos que se acumulan en un tubo presurizado que en este momento, by the way, sobrevuela la costa este canadiense. Cuatrocientos pasajeros y en realidad a nadie le importa otro. Habr&aacute; familias que se re&uacute;nen, parejas que se separan, entrevistas de trabajo y qu&eacute;seyo cu&aacute;ntos motivos. Pero aqu&iacute;, ahora mismo, escuchando a Nacho Vegas recitar "El Angel Sim&oacute;n", pienso en lo que siento y me da por sentir lo que pienso. Ser&aacute; la voz del asturiano, que me hace reflexionar. De hecho creo que as&iacute; es; es de esos artistas que consiguen mantenerme en vilo cuando lo escucho sin importar el n&uacute;mero de veces que haya o&iacute;do la canci&oacute;n o que pueda tararearla o no de memoria. El caso es que me hace pensar.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">Y pienso que muy probablemente nadie est&aacute; pensando lo mismo que yo en este instante. Porque, seamos sinceros, &iquest;a qui&eacute;n le va a preocupar lo que tenga en mente el tipo de al lado o de dos filas m&aacute;s adelante? Estoy rodeado de inevitables arquetipos: a mi derecha un corpulento cuarent&oacute;n aficionado a la cerveza (va por la segunda reci&eacute;n acabada la cena) que juega al p&oacute;quer con su tel&eacute;fono m&oacute;vil y parece que no es la primera vez, a juzgar por la rapidez de las decisiones que toma en la mesa de juego; m&aacute;s all&aacute; en la misma fila un solitario probablemente soltero que se piensa intelectual por jugar al ajedrez durante unos minutos en su dispositivo port&aacute;til. Si giro la cabeza me encuentro un adolescente con aspecto de haber sufrido acoso en el instituto por parte de sus cavern&iacute;colas compa&ntilde;eros y con un joven soldado norteamericano que se sumerge con avidez en la lectura de una revista de armas de todo tipo. Grandes calibres a precios reducidos. Seguro que piensa que el sue&ntilde;o americano les ha sido concedido tan s&oacute;lo a unos pocos. Unas filas m&aacute;s adelante unos inexpertos padres se empe&ntilde;an en consolar el llanto de su ni&ntilde;o, al que probablemente estar tres horas sentado en el mismo asiento ya no le parece divertido; y una atractiva y delgada treintaytanta&ntilde;era se atusa el peinado infructuosamente en su butaca tratando de captar la atenci&oacute;n de alg&uacute;n caballero, pensando que a&uacute;n quedan muchas horas de vuelo y que menos mal que tiene estas oportunidades para conocer a solteros guapos y sin compromiso, claro que no deber&iacute;a preocuparle tanto dado que ella es guapa, emocionalmente madura y est&aacute; sexualmente disponible.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">No creo que yo encaje demasiado en ning&uacute;n arquetipo f&aacute;cil de describir, pero supongo que en alg&uacute;n momento alguien de los que me rodean en la parte trasera del avi&oacute;n contar&aacute; en casa que tuvo un vuelo horrible, donde adem&aacute;s se encontr&oacute; a un tipo de treinta y tantos y pelo largo que no se quit&oacute; las gafas de sol ni cuando bajaron las cortinillas de las ventanas para que los pasajeros pudieran dormir. Qu&eacute; le vamos a hacer, siempre me han echado m&aacute;s a&ntilde;os de los que tengo.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">Y creo que tambi&eacute;n es culpa de Nacho que, ahora que acabamos de tomar la cena fr&iacute;a e ins&iacute;pida y con lechuga que no ha sido lavada (es lo que tiene viajar en la cola, que te sirven el ultimo... bueno, lo de la lechuga es porque hoy me ha tocado un mal vuelo y el servicio es deficiente, no porque laven la lechuga s&oacute;lo para los pasajeros de primera clase, aunque no me extra&ntilde;ar&iacute;a) me apetezca a rabiar enrollar y encender yo mismo un pitillo humeante, darle un par de profundas caladas y aspirar el humo, y sentir c&oacute;mo mi s&iacute;ndrome de abstinencia se sacia a medida que docenas de sustancias no reveladas (y, con total seguridad, t&oacute;xicas) llenan mi boca y bajan por mi garganta. Seguramente despu&eacute;s de la tercera o cuarta calada ya no me apetecer&iacute;a fumar m&aacute;s, pero continuar&iacute;a en cualquier caso. Y lo que me jode de Nacho es que durante las cerca de tres horas que pas&eacute; en el aeropuerto esperando antes de despegar ni siquiera me acord&eacute; del tabaco. Maldito seas, retratador de comitragedias musicales con voz inusual. El hombre corpulento (que ya apura la tercera) acaba de contarme que se preocupa mucho del ejemplo que le da a sus hijos, y el joven combatiente del otro lado se retuerce en estertores y convulsiones escondido bajo un antifaz barato en mitad de una fase REM.</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">En el mismo centro del medio de la fila cuarenta y nueve me debato entre una divertida incomprensi&oacute;n y una casi angustiosa soledad, teniendo en cuenta que ignoramos y a algunos nos gusta ser ignorados. Pero aun as&iacute; no podemos rechazar el lujo de ser lo mejor y m&aacute;s avanzado y moderno en cuanto se nos presenta la oportunidad. Busco entre las cabezas y encuentro pantallas de todo tipo y tama&ntilde;o; tel&eacute;fonos m&oacute;viles, ordenadores port&aacute;tiles y variedad de tabletas en las que ahora la gente golpea un cristal y arrastra los dedos mientras les chorrea la saliva por la comisura de los labios. Con suerte, por ambas. Y es que nos hemos idiotizado, clamamos al cielo las maravillas de los adelantos al mismo tiempo que nos comportamos como si fu&eacute;ramos cada vez m&aacute;s retrasados (s&iacute;, s&iacute;, mentales, claro).</span></p><p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; background-color: #000000; color: #ffffff;">Y yo, rodeado de cuerpos casi inanimados (el corpulento padre de familia ha claudicado tras la tercera cerveza liliputiense y el futuro h&eacute;roe de guerra contin&uacute;a sufriendo las consecuencias del ataque de Morfeo), y que oigo ahora a Nacho trazar "nuevos planes e id&eacute;nticas estrategias", me pregunto cu&aacute;l deber&iacute;a ser mi plan de aqu&iacute; en adelante. No tengo muy claro si echar una cabezada el resto del viaje o irme a vivir al extranjero. As&iacute; al menos podr&iacute;a seguir teniendo motivos para pensar que, cuanto m&aacute;s queremos algo, m&aacute;s se nos escapa de las manos. Igual que cuando vuelas hacia el oeste; no importa cu&aacute;ntas horas ganes en tu d&iacute;a, el sol se pondr&aacute; antes de que te percates de ello. Y lo peor de todo es que, de nuevo sin haber viajado en el tiempo, te dar&aacute;s cuenta de que has perdido un d&iacute;a entero metido en un tubo rodeado de desconocidos que se ignoran. Aunque, claro, al final dar&aacute; todo un poco lo mismo porque, citando a mi amigo, "dentro de este horror no hay literatura".</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 26 Apr 2012 01:46:00 +0000</pubDate></item><item><title>Palabras para V&#xED;ctor</title><link>https://roth.blogia.com/2011/061301-palabras-para-victor.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2011/061301-palabras-para-victor.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;">Casi once a&ntilde;os llenos de emociones. Cuando te presentaste por aqu&iacute; todos est&aacute;bamos temblando. Tembl&aacute;bamos de miedo. Miedo porque no sab&iacute;amos qu&eacute; iba a ocurrir. Desde el principio, nos ense&ntilde;aste que las cosas no son lo que parecen, y que hab&iacute;a que ser fuerte. Y result&oacute; ser que t&uacute; eras el m&aacute;s fuerte de todos. Lo eras tanto que te dedicaste a repartir fuerza, &aacute;nimos y esperanza por todas partes. Primero a tus padres y al resto de la familia, pero pronto a todos los que te rodearon, que eran muchos. La fuerza que te permit&iacute;a ir paso a paso hasta el siguiente escal&oacute;n. Y no importa que estuviera demasiado alto, tu objetivo era subirlo a toda costa. Llegar a lo m&aacute;s alto para decirles a todos d&oacute;nde estabas. Ya fuera en casa, en el colegio o en el hospital, siempre te encargaste de demostrar que no ibas a conformarte con nada, sino que ibas a seguir subiendo mientras te quedaran fuerzas. Y eso lo decidiste ya desde muy peque&ntilde;o. Pero siendo peque&ntilde;o, te dedicaste a ense&ntilde;arnos cosas a los grandes.</span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;">Con el paso del tiempo nos ense&ntilde;aste a disfrutar de cada momento. Nos ense&ntilde;aste a pensar en el d&iacute;a a d&iacute;a, y en el d&iacute;a de ma&ntilde;ana s&oacute;lo cuando era necesario. Eras peque&ntilde;o, pero tu efecto gigante. En casa, en el barrio, en el cole, en la consulta, en la UVI, en planta... Nadie volvi&oacute; a ser el mismo. Dejaste un poquito de ti dentro de todos, y es que ten&iacute;as mucho que darnos.</span></p><p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;">Eras peque&ntilde;o, pero nos has dado lecciones inmensas. &ldquo;<em>&iquest;C&oacute;mo est&aacute;s? &ndash; Bien</em>.&rdquo; Siempre bien. Porque no hab&iacute;a nada que te tumbara. Porque no hab&iacute;a hueco en ti para la tristeza. Sonrisa tras sonrisa, y minuto a minuto, nos diste a&ntilde;os de cari&ntilde;o, amor y felicidad. Cada peque&ntilde;o paso un salto, cada m&iacute;nimo logro una conquista. Cada d&iacute;a con nosotros un regalo.</span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;">Eras peque&ntilde;o, pero ya reclamabas tu espacio. Y ahora tienes todo el espacio del mundo para saltar, lo que siempre quisiste hacer. Te fuiste feliz y tranquilo, desde casa, como t&uacute; quer&iacute;as que fuera. Y nosotros ahora te pensamos y nos sonre&iacute;mos, porque sabemos que tienes un coraz&oacute;n nuevo y fuerte. Y no te olvidamos.</span></p> <p>&nbsp;</p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;">&lt;&lt;<em>Has estado con nosotros once a&ntilde;os,</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>y has escrito parte de la historia</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>que, aunque tristes, recordamos.</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>Hoy seguimos donde t&uacute; lo dejaste,</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>con la tinta del dolor en la memoria.</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>Toda la vida ten&iacute;as por delante,</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>y ahora ya te has ido.</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>Pero no por eso nos conformamos.</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>Esto no es, V&iacute;ctor, un punto y aparte,</em></span></p> <p><span style="font-family: georgia, palatino; font-size: small; color: #ffffff;"><em>sino un punto y seguido.</em>&gt;&gt;</span></p><p>&nbsp;</p>]]></description><pubDate>Mon, 13 Jun 2011 11:21:00 +0000</pubDate></item><item><title>Hoy me dejo de poes&#xED;as</title><link>https://roth.blogia.com/2011/052001-hoy-me-dejo-de-poesias.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2011/052001-hoy-me-dejo-de-poesias.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: georgia,palatino; font-size: medium;">&iexcl;C&oacute;mo te echo de menos, joder!</span></p>]]></description><pubDate>Fri, 20 May 2011 15:57:00 +0000</pubDate></item><item><title>Ya son cinco a&#xF1;os...</title><link>https://roth.blogia.com/2010/071601-ya-son-cinco-anos-.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2010/071601-ya-son-cinco-anos-.php</guid><description><![CDATA[<div class="bvMsg" id="msgcns!4DCB94A6BA32EF2D!2402"><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">[Esta entrada corresponde al 15 de julio de 2010]</span></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;"><br /></span></div><div style="text-align: justify;"></div><div style="text-align: justify;"></div><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">... los que hace que te fuiste, Mar&iacute;a. Tan inesperadamente, tan r&aacute;pido, tan injusto, tan arrebatada de nosotros. Sin lugar a tregua, a duda, a vacile, sin oportunidad de quedarte. Tan vac&iacute;os e incompletos, tan despedazados nos sentimos entonces y nos seguimos sintiendo hoy en d&iacute;a. Tan tristes en tu despedida, pero tan decididos a no olvidarte. Y lo seguimos cumpliendo. Todos los a&ntilde;os te lo digo, pero no es una cuesti&oacute;n de una vez al a&ntilde;o, sino de cada d&iacute;a que pasa desde entonces, desde aquel 15 de julio de 2005.</span></div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">Y te fuiste tan lejos que nunca supimos donde fuiste, pero tenemos claro d&oacute;nde te quedaste para nosotros. Un beso hasta all&aacute;, Mar&iacute;a.</span></div></div>]]></description><pubDate>Fri, 16 Jul 2010 13:02:00 +0000</pubDate></item><item><title>Estoy triste</title><link>https://roth.blogia.com/2010/071101-estoy-triste.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2010/071101-estoy-triste.php</guid><description><![CDATA[<div class="bvMsg" id="msgcns!4DCB94A6BA32EF2D!2398"><div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">[Esta entrada corresponde al s&aacute;bado d&iacute;a 3 de julio de 2010]</span></div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">S&aacute;bado, 3 de julio. Estoy triste. S&iacute;, estoy triste, y no ha sucedido nada malo. Es s&oacute;lo una sensaci&oacute;n. La sensaci&oacute;n de ser invadido por un hurac&aacute;n de pensamientos que te llevan m&aacute;s all&aacute;. Piensas y sientes lo que hay, lo que llega y lo que llena. Y una necesidad de sentir a&uacute;n m&aacute;s, de querer llegar hasta el fondo mismo del origen de las emociones. Pero no puedo, no lo consigo. Hoy he tenido un viaje m&aacute;gico, me han llevado a un pa&iacute;s de emoci&oacute;n y me han contado que para ser hay que decir pero tambi&eacute;n hay que callar. Me han mostrado el secreto de llegar al final del camino que quieres recorrer, y lo mejor es que me han avisado de todas las piedras de ese camino. Para algunas hasta me han dado indicaciones sobre c&oacute;mo saltarlas. Pero estoy triste. Estoy triste porque he visto el final de la pel&iacute;cula. Ahora conozco ya el final del libro, y&nbsp; me he dado cuenta de que, independientemente de lo que pase, no es un final feliz. He viajado en el tiempo y he visto a mi yo futuro, y no ten&iacute;a nada de lo que a&ntilde;oro en el presente. Todas esas cosas que ahora anhelo conseguir est&aacute;n lejos, pero eso no ser&iacute;a malo si no conociera el final de la historia. Y es que conocer es horrible, saber es una condena. La incertidumbre, tan maldita tantas veces por grandes y admirados, se vuelve esperanza y clavo ardiendo. Dice mi admirado Oscar Wilde: "<em>Hablan mucho de la belleza de la certidumbre como si ignorasen la belleza sutil de la duda. Creer es muy mon&oacute;tono, la duda es apasionante</em>", y el aclamado Fernando Pessoa: "<em>Vale m&aacute;s la pena ver una cosa siempre por primera vez que conocerla, porque conocer es como no haber visto nunca por primera vez, y no haber visto nunca por primera vez es&nbsp;s&oacute;lo haber o&iacute;do contar</em>". Esperar la vez primera es anhelo, conocer es desilusionador, desilusionante, propio de desilusionados. Descubrir es maravilloso, esperar es viviente, avivador, es propio de los vivos. Ojal&aacute; todo fuera siempre descubrir.</span></div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">La felicidad es andar el camino buscando tus anhelos y volc&aacute;ndote en las emociones. Luchar por sentir las emociones de la forma m&aacute;s intensa posible. Pero no puedo. Todas esas piedras del camino son m&aacute;s bien monta&ntilde;as que se&nbsp;elevan hasta lo m&aacute;s alto, con paredes ariscas y senderos inaccesibles.</span></div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">Pero hoy me han ense&ntilde;ado las emociones, las m&iacute;as. &Eacute;sas que est&aacute;n a la vez hundidas en lo profundo y apenas bajo la piel, y he comprendido que llevaba mucho tiempo sin sentir. Me gustar&iacute;a dedicar el tiempo necesario a sentir, y tambi&eacute;n a hablar, para poder ser. Pero ser tambi&eacute;n implica ser percibido, y ahora mismo tengo mucho que decir, pero no encuentro el c&oacute;mo ni a qui&eacute;n que me pueda percibir.</span></div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">Por fortuna, la poes&iacute;a de la palabra me da esa esperanza de herramienta que me permite ser al menos por unos instantes. Y ah&iacute; est&aacute;, es entonces cuando soy, cuando vivo. Y saberme vivo me permite, hoy, ser feliz. Por eso,&nbsp;hoy ese sentimiento me gusta, y me gusta decir que estoy triste.</span></div></div>]]></description><pubDate>Sun, 11 Jul 2010 14:27:00 +0000</pubDate></item><item><title>Eterna ca&#xED;da</title><link>https://roth.blogia.com/2010/040301-eterna-caida.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2010/040301-eterna-caida.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; font-size: small; color: #ffffff;">Y ahora, miren, miren c&oacute;mo cae de nuevo la roca por la monta&ntilde;a. Despu&eacute;s de tanto esfuerzo, tiempo y sufrimiento. Despu&eacute;s de tantas l&aacute;grimas, sudor y sangre, vuelve S&iacute;sifo a fracasar en su eterno castigo divino. As&iacute; caen de nuevo todas las esperanzas, as&iacute; vuelve a desaparecer la tenue y ef&iacute;mera sonrisa que esboz&oacute; mi pensamiento una vez, al creer que podr&iacute;a llegar la ma&ntilde;ana en que las &aacute;guilas no devorasen el h&iacute;gado de Prometeo encadenado al C&aacute;ucaso. &Eacute;sa mi v&iacute;scera vuelve a regenerarse, no importa ya si es una u otra, s&oacute;lo importa que vuelve a ser ro&iacute;da hasta la angustia y el dolor insufribles, para ser una y otra vez repetida la escena. Para que S&iacute;sifo retorne al pie de la monta&ntilde;a, para que mire a los cielos y clame piedad en forma de un t&eacute;rmino, en forma de un final. Ni el viaje de Orfeo fue suficiente consuelo, ni siquiera se vislumbra un H&eacute;rcules que rompa aquellas cadenas... Ni siquiera una luz tintinea en vela alguna.<br /><br /> As&iacute; son mis esperanzas, as&iacute; mi condena, as&iacute; mi eterna ca&iacute;da, como la roca de S&iacute;sifo... Sin embargo, d&iacute;ganme el pecado cometido.</span></p>]]></description><pubDate>Sat, 03 Apr 2010 02:03:00 +0000</pubDate></item><item><title>Cuesta</title><link>https://roth.blogia.com/2010/022201-cuesta.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2010/022201-cuesta.php</guid><description><![CDATA[<p><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;"><span><div class="bvMsg" id="msgcns!4DCB94A6BA32EF2D!2356"><div style="text-align: justify;">S&iacute;, sigue costando... No se aten&uacute;a la sensaci&oacute;n de imposibilidad, el sentimiento de p&eacute;rdida, la incredulidad de algo que esperas que no ocurra. Siento todav&iacute;a el no deseo de&nbsp; lo ocurrido y contin&uacute;a doliendo ese pinchazo en el coraz&oacute;n por no haber tenido una soluci&oacute;n. La impotencia, la irreal culpabilidad pero real responsabilidad se apostaron en un rinc&oacute;n y mantienen su pie fijo en el suelo, sin que haya nada capaz de moverlas, de echarlas de ah&iacute; para siempre. Es dif&iacute;cil cuando sigue sin haber nada (ni lo habr&aacute;) que pueda solucionar esta situaci&oacute;n. Cada d&iacute;a se me hace m&aacute;s dif&iacute;cil y m&aacute;s cuesta arriba, y m&aacute;s duro seguir luchando contra ello.</div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;">Im&aacute;genes, sue&ntilde;os, recuerdos, sentimientos y sensaciones que golpean el interior de mi cabeza y mi pecho sin darme ni un segundo de descanso. Quiero, necesito que cese ya, pero no cesar&aacute;. S&oacute;lo me queda aprender a llevarlo, pero no puedo, es tan dif&iacute;cil...</div> <div style="text-align: justify;">&nbsp;</div> <div style="text-align: justify;">Se extra&ntilde;a, se echa de menos cada d&iacute;a, a cada segundo...</div></div></span></span></p>]]></description><pubDate>Mon, 22 Feb 2010 22:45:00 +0000</pubDate></item><item><title>&#xBF;Qu&#xE9; decir...?</title><link>https://roth.blogia.com/2010/012101-que-decir-.php</link><guid isPermaLink="true">https://roth.blogia.com/2010/012101-que-decir-.php</guid><description><![CDATA[<p style="text-align: justify;"><span style="font-family: georgia,palatino; color: #ffffff;">...cuando no te salen las palabras, cuando todas las palabras que puedes decir son vacuas, superfluas y sinsentido? &iquest;Qu&eacute; decir cuando cada una de las palabras ha sido dicha y repetida n veces en lo m&aacute;s profundo de la cabeza para no tener que repetirla en voz alta? No quedan ganas de decir nada, pero a la vez de volver a decirlo todo, porque no consigues expresar nada. Tienes esa sensaci&oacute;n del que bebe pero no calma su sed y, sobre todo, te sientes responsable,&nbsp; casi culpable...<br /><br />Es horrible esa sensaci&oacute;n con la que, inevitablemene, tienes que lidiar. Es horrible pensar que, sin la culpa de nadie, alguien sufre. Y por eso sufres t&uacute;. Sufrimiento y sufrimiento, y precisamente por unos sentimientos que son m&aacute;s que merecidos pero que no son los deseados. &iquest;Por qu&eacute; co&ntilde;o hay que esperar una eternidad para encontrar esa pieza del puzzle y de repente resulta que ya no quieres terminar el rompecabezas? &iquest;Por qu&eacute; nos pasamos la existencia entera intentando darle ese sentido a pesar de ser ficci&oacute;n si, despu&eacute;s, buscamos una v&iacute;a de escape?<br /><br />Y el asunto no es que lo busques, sino que siempre, siempre, cuando buscas algo no lo encuentras, y cuando lo tienes es cuando no lo necesitas. Es realmente horrible pensar que adem&aacute;s, despu&eacute;s de todo, pierdes a alguien tan importante y tan incre&iacute;ble que hace que todas las dem&aacute;s personas del mundo sean absolutamente inservibles. Siempre he odiado esto. Nunca esto me hab&iacute;a dolido tanto, porque nadie podr&aacute; jam&aacute;s reemplazar a esa persona... y lo que es peor, temo que no vuelva jam&aacute;s... Ahora es invierno perpetuo...<br /><br />La vida, adem&aacute;s de ser ficci&oacute;n, es una putada tras otra...</span></p>]]></description><pubDate>Thu, 21 Jan 2010 07:44:00 +0000</pubDate></item></channel></rss>
