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16/05/2008Caen en el olvido![]() Todas esas cosas que quedan atrás, a veces, caen en el olvido. Incluso sin quererlo, incluso sin desearlo. Por supuesto hay muchas que se salvan de caer al pozo del olvido, que siempre permanecerán grabadas a fuego en nuestra memoria. Sin embargo, hay muchas otras que desaparecen para siempre y dejan, por tanto, de existir. Porque el olvido es la forma de no existencia. Todos cuantos fueron olvidados en realidad nunca existieron. Si no son recordados por algo en concreto, si no dejaron huella de su paso, mueren en el no recuerdo, se pierden en el infinito no ser cósmico, dejan de existir no sólo real sino también virtualmente, se hunden en el océano de la oscuridad de la memoria, sencillamente desaparecen. Tal vez por eso asumimos de vez en cuando que determinadas cosas no ocurrieron. Es curioso porque, mientras que deseamos que ocurran ciertas cosas que no ocurren, deseamos que no hubieran ocurrido otras que sí lo hicieron, y deseamos que hubiesen ocurrido otras que no tuvieron lugar. En ocasiones incluso olvidamos por completo importantes acontecimientos, y eso provoca que desaparezcan para siempre de nosotros, de nuestra vida, y pensamos, creemos realmente que no sucedieron. ¿Cambia, por tanto, nuestra vida? No, pero cambia nuestra percepción de la misma, del mundo. Y aquí alguien podría decir que tal vez el hecho de que cambie nuestra percepción del mundo está cambiando el mundo mismo para nosotros. Bueno, es posible, pero en cualquier caso no cambian los hechos del pasado, olvidados o no, que es lo que aquí nos atañe. Recientemente me he dado cuenta de que había olvidado muchas cosas; viajes, anécdotas, personas, frases, risas, llantos y tantas, tantísimas otras cosas. Y las he recordado gracias a momentos concretos, situaciones determinadas, conversaciones definidas, fotografías oportunas... Hay ciertas cosas que me gustaría olvidar, pero no puedo, esas cosas no se hunden en el Mar Negro de la Memoria, flotan como todos nosotros. No puedo simplemente colocarles un "Cementerio en los zapatos" (gracias, Enrique) y arrojarlas a las aguas a la espera de que desaparecan en la profundidad. No, para ello debo reutilizar el espacio que ocupan en mi cabeza, debo empujarlas suave pero firme y decididamente hacia muy abajo, llevarlas allí, como los buceadores de apnea, que se arriesgan en un esfuerzo sobre humano para llegar a lo más profundo posible. Pues así debo hacerlo yo, tomar fuerzas y valor, y sumergirme con bravura en mi memoria y mi olvido simultáneos, para juntar de la mano ambas cosas por eslabones concretos que nunca puedan soltarse, para que así nunca jamás vuelvan a salir a flote todas esas cosas. Por eso quiero dejar constancia de todo esto por escrito, tomar mi pluma y mi papiro, y decir a todos que no podemos (no debemos) olvidar ni ser olvidados. Si nuestra misión (recordemos aquello de "La vida es ficción" de hace unos poquitos meses) decidimos que sea ser recordados, hagamos algo para conseguirlo. Escribamos, viajemos, dibujemos, amemos, vivamos, y contémoslo. Escribámoslo para que haya constancia eterna. Porque, insisto, no podemos permitirnos el lujo de caer en el olvido porque, en ese caso, no habremos existido nunca. 25/05/2008El poder![]() Últimamente siento que hay cosas aún más a mi alcance de lo que pensaba. Tengo la sensación de que puedo controlar muchas más cosas de las que creía, y que para ello tan sólo tengo que desearlo, proponérmelo, intentarlo. Es cierto que malas rachas las tiene cualquiera, que ninguno estamos exentos del riesgo de abatirnos, de desanimarnos, de deprimirnos. Pero muchas veces, y especialmente en esos momentos bajos, nos cuesta ver todo eso de lo que somos capaces.
Y es precisamente cuando lo ves cuando te sientes tú mismo, te sientes rey, te sientes ganador y poderoso, independientemente de que los planetas decidan alinearse en tu contra. No importa cuántas personas se dediquen a hundirte, no importa cuántas adversidades encuentres en el camino. Cuando te sientes vencedor, eres capaz de todo, de derribar muros, de saltar obstáculos, de cruzar océanos, de sentar cátedra. Puedes hacerlo todo. Y lo mejor es que la magia del poder existe. Creer en la magia es lo que nos da fuerza, y cuando ves que en ti reside el mismísimo poder mágico, entonces no hay nada ni nadie que pueda pararte. Todas tus convicciones se vuelven realidades, tú creas el mundo alrededor, tú creas los hechizos en las personas, tú moldeas su realidad a tu antojo, tú decides tu propio destino y tu camino. Luego habrá eventualidades, sí, pero estás preparado. Porque la magia es el poder, el poder personal, la convicción, el deseo y las ganas de vivir.
Y no hay nada ni nadie que pueda impedirnos seguir adelante si es lo que queremos.
P.D.- Hay una persona especial a la que quiero dar las gracias desde aquí, un amigo que en poco tiempo me ha demostrado muchas cosas y que, sin él, todo estaría mucho más negro. Gracias, “men”, porque estás haciendo mucho bien por aquí. Te deseo lo mejor, y un fuerte abrazo. |
RothfugioSólo un rincón donde guardar... algunas cosas.
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